Mostrando entradas con la etiqueta buenas noches. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta buenas noches. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de febrero de 2012

Cuestión de prioridades.




Prefiero escribir para ti, que sobre ti.
Suena ñoño, pero es verdad.
Lo juro.

Eh! y tengo razones, muchas, lo prometo.
Pero eso de describirte... Complicado.
Demasiado abstracto.

Así que mejor cojo una enorme caja sonora,
guionizo un enorme y brillante lazo rojo
y te intento hacer sonreír.

[En serio]

Prefiero ser el idiota que te regaló un relato,
que el imbécil que intentó retratarte
y acabó haciendo un borrón de ti.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Noviembre rojo.



Fueron muchas noches tirados, muertos de la risa, en las sillas altas de El Junco,
noches llenas de canciones de los años 7o y Hendrix con tónica,
y de ver como mordías la pajita de cada copa y de la mía.

Luego te subías encima de mi con tu vestido, que siempre me parecía rojo,
y me explicabas como tus tacones me iban a guiar hasta los baños del Costello
dónde "- Nunca se sabe lo que va a pasar."

Sé que de haberte dicho que si la última vez , ahora no me sentiría tan solo escribiendo esto.
Pero jamás hubiese empezando a encontrarme, aunque aún no lo haya conseguido.

Jamás existieron mejores caderas para el Soul,
aunque me ayudaron a dejar de recordar, nunca podré olvidarlas.

lunes, 2 de mayo de 2011

Reflexiones en la noche de un 2 de Mayo.



Me gusta la noche para escribir,
tiene algo que no tiene el día.
Que es que cuando estoy pensando,
las palabras rebotan en mi cabeza,
y juegan a ser sensatas.

También prefiero estar solo
prefiero escribir sin miedo, sin preocupaciones.
Cómo válvula de escape, cómo modo de vida
y cómo sentimiento absoluto.

A veces me hace falta música pero no distinta,
siempre escucho las mismas canciones.
Canciones lentas, y canciones que ambientan.
Canciones que bailan en mi habitación,
y se miran a los ojos, enamoradas.

Pero sobre todo necesito motivos para escribir.
Para tener primeros momentos.
Para encontrar nuevos recuerdos.
Para seguir sentándome de noche a escribir,
y seguir disfrutando con ellos.

sábado, 30 de abril de 2011

A veces.



He venido corriendo hasta casa,
pensando en un cuento,
en un poema o un relato
que escribirte.

Pero he llegado a la puerta,
me he quitado el abrigo,
he abierto el portátil,
y me he tumbado.

Y la cama estaba tan fría sin ti,
que he preferido recordarte
en vez de escribir lo que sueño.

Porque por mucho que escribiese,
no seria capaz de describir
porque te odio sin querer a veces.