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viernes, 28 de diciembre de 2012

Debería estar prohibido.



Debería estar prohibido aparecer así,
sin anunciarte, con el mayor de los sigilos.
Irrumpir en la vida de alguien sin avisar,
poniendo patas arriba todo en lo que cree.

Debería estar prohibido tu secuestro,
el que haces con mis manos en tu sexo.
Cambiar los aires con tu viento fresco,
que huele a sal, que es un incendio.

Debería estar prohibido echar de menos,
y el color de tus labios y tu olor intenso.
Vaciar y dejarme exhausto con cada beso,
dejarme embriagado, sin aliento.

Deberían estar prohibidos tus ojos,
el brillo ocre y el mirar magnético.
Romperme y construirme entero,
entrar en mi vida desnudándome los complejos.

Deberían estar prohibidos los kilómetros,
los de palabra y los de anhelo.
Alargar los segundos en años bisiestos,
y así día tras día, maldecir al reloj,
a la noche y al tiempo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

No sé


No se porque pague la entrada de aquel concierto,
si sólo escuché tus notas.
Ni porqué me estoy acabando esta copa,
si el vino solo me sabe en tus labios.
Tampoco se porque me deje ver anoche en tu casa,
ni el porque me vuelvo nocturno cuando me faltas.

Pudiera ser que me estuviera volviendo loco,
que hubiera dejado de creer en nuestra obsolescencia,
para correr y no encontrarnos con la meta,
más rápidos que las tardes,
que los años de adolescencia,
que las sonrisas fugaces.

Que porfin este ensimismado extendiendo mi complicidad,
repasando tus dedos como pinceles minúsculos,
disolviendo el tedio diario,
deshaciendo la cama,
rodeando tus besos,
pintándonos la cara a gritos sinceros,
sudados,
llenos de vida y sexo,
sin inseguridades ni prisas
 ni miedos.

Solo sueños
y ganas de seguir soñándolos -juntos-
despiertos.




sábado, 30 de abril de 2011

Invierno.




Es agradable no escuchar tu voz de vez en cuando.
Ni tu risa contagiosa y ridícula.

Desconectar de tu planeta
y prestar un poco de atencion al mio.

Mirar alrededor de mi y
dejar que te pierdas en tu autocomplacencia.

Poder tener tiempo para perder.
Poder tener espacio para llenar.
Poder querer y dejar de contenerme.

Porque querida, si te gusta el invierno.
-y quieres seguir jugando a este juego-
Al final seremos Diciembre y Enero.